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domingo, 19 de febrero de 2017

La filosofía como arma contra la dominación

La obra Foucault es una lectura necesaria para cuestionar todo lo heredado, para esclarecer el hecho de que no existe necesidad o determinismo en lo que somos y abre la posibilidad de pensar, sentir y actuar de forma diferente.

Tomás Ibáñez considera que la aportación más valiosa de Foucault es habernos enseñado que es posible subvertir el a priori histórico de la experiencia posible, subvertir lo que somos y lo que nos ha hecho ser como somos, una enseñanza que tiene indiscutibles resonancias políticas. La obra de Foucault puede ser vista como una respuesta al incumplimiento de los postulados de la Ilustración, ni existe verdadera democracia, ni igualdad y el concepto de progreso ha demostrado ser una falacia. No obstante, es también muy interesante esa otra visión de la Ilustración, que no es sino la otra cara de la misma, como la coartada legitimadora de la Revolución Industrial y el capitalismo, y la obra de Foucault ha de ser vista también como un desenmascaramiento del proceso de la modernidad y un intento de alcanzar los verdaderos objetivos de la famosa triada de igualdad, libertad y fraternidad.

domingo, 14 de febrero de 2016

Todos somos títeres

Los hechos son más o menos conocidos. El viernes 5 de febrero, dos miembros de la compañía Títeres desde abajo fueron detenidos en Madrid mientras representaban la obra La bruja y Don Cristobal. La acusación: enaltecimiento del terrorismo. ¿Qué ocurrió para que se llegara a tal extremo represivo y esperpéntico?

Oficialmente, parte del público se sintió ofendido por el contenido de la obra, al parecer también por la presencia de niños entre los presentes, y no tardó en avisar a la policía. Nos parece mezquino, además de obviamente reaccionario, avisar a la fuerzas del orden si no te gusta un espectáculo. La libertad de cada uno empuja a abandonar el lugar o, si es adecuado y no agredes la de los demás, mostrar tu controversia de algún modo. De momento, dejémoslo en que nos parecen dudosos los hechos, además de sospechosa la rápida presencia de la policía y la no menos ágil difusión en los medios. Recordemos que los detenidos son anarquistas. Al sistema, siempre le quedará en última instancia el movimiento anarquista para criminalizar y buscar peligrosidad social, por un lado, pero también para desviar la atención pública en un contexto en el que la clase dirigente apesta a corrupción, económica y moral, por los cuatro costados.