Periódicamente, desafiando todo determinismo histórico, se producen ciertas revueltas populares, algunas de ellas de carácter libertario, que rompen con el conformismo y la mediocridad imperantes; son movimientos que, apartándose de la lógica y funcionamiento del sistema, pueden hacer un cuestionamiento radical de lo establecido para acabar reclamando un proceso instituyente de autogestión social.
No, aclaremos antes de cualquier otra cosa, que nada de ello observamos en el proceso catalán, profunda mistificación política, aunque se encubra de deseos emancipadoras por parte de algunos personas del movimiento libertario. No, hablamos de acontecimientos como aquel mayo de París o, recientemente, el movimiento 15M, inequívocamente antiautoritarios. Por supuesto, todos ellos pueden explicarse en gran medida por cuestiones previas, aunque también tienen mucho de inesperados, de forma ajena a todo análisis político, lo cual debería hacernos reflexionar, en aras de la libertad, sobre el desarrollo tantas veces imprevisible de la historia. Claro que existe una fuerza de fondo, que podemos considerar que apela al anarquismo -aunque no siempre reciba ese nombre-, de emancipación social, pero que se manifiesta en forma de estos episodios revolucionarios. Aunque explícitamente podemos hablar de existencia del anarquismo desde hace apenas dos siglos, las revueltas contra toda forma de opresión se llevan produciendo desde siempre en la historia de la humanidad.
No, aclaremos antes de cualquier otra cosa, que nada de ello observamos en el proceso catalán, profunda mistificación política, aunque se encubra de deseos emancipadoras por parte de algunos personas del movimiento libertario. No, hablamos de acontecimientos como aquel mayo de París o, recientemente, el movimiento 15M, inequívocamente antiautoritarios. Por supuesto, todos ellos pueden explicarse en gran medida por cuestiones previas, aunque también tienen mucho de inesperados, de forma ajena a todo análisis político, lo cual debería hacernos reflexionar, en aras de la libertad, sobre el desarrollo tantas veces imprevisible de la historia. Claro que existe una fuerza de fondo, que podemos considerar que apela al anarquismo -aunque no siempre reciba ese nombre-, de emancipación social, pero que se manifiesta en forma de estos episodios revolucionarios. Aunque explícitamente podemos hablar de existencia del anarquismo desde hace apenas dos siglos, las revueltas contra toda forma de opresión se llevan produciendo desde siempre en la historia de la humanidad.
