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domingo, 8 de diciembre de 2024

Kropotkin y la revolución bolchevique

Como es sabido, Kropotkin fue geógrafo de profesión. Destacó, en ese aspecto, por los descubrimientos efectuados en el curso de dos expediciones en Siberia y Manchuria (1864), y en Finlandia y Suecia. Como gran interesado en cuestiones políticas y sociales, con 25 años se afilió en Suiza a la Primera Asociación Internacional de los Trabajadores como defensora de los principios socialistas, aunque su adhesión al anarquismo le obligó a finalmente abandonarla y acabaría convirtiéndose en un gran filósofo, en un meticuloso investigador y en uno de los pensadores libertarios más representativos. Nacido en 1842, en el seno de uno noble y rica familia, pasó su infancia en Moscú y en el campo. Si sus primeros años fueron los de un aristócrata, llegando a ser paje del emperador, terminaría teniendo un vida agitada y aventurera: fue oficial del ejército, estudiante revolucionario, escritor sin recursos, explorador en tierras desconocidas, secretario de sociedades científicas, revolucionario perseguido...

domingo, 4 de diciembre de 2022

El mito bolchevique, de Alexander Berkman

Alexander Berkman es un personaje primordial en la historia del anarquismo, además de un escritor brillante del primer tercio del siglo XX. Su obra no es muy conocida en castellano, aunque afortunadamente es algo que se está solucionando en los últimos años. Si la editorial Melusina publicó hace unos años otra parte importante de sus memorias, como es Memorias de un anarquista en prisión, la propia editorial LaMalatesta hizo lo propio en 2012 con la que es probablemente la obra más sencilla y concisa sobre cuáles pueden ser las bases ideológicas y los medios de una posible revolución anarquista: El ABC del comunismo libertario.

Tal y como dijo Emma Goldman para un prólogo de esta obra, en 1937, “la superioridad de la literatura anarquista, comparada con los escritos de otras escuelas sociales, está en la sencillez de su estilo”. Berkman es un ejemplo de ello, sin ir en absoluto tal característica en detrimento del talento literario ni de la lucidez de lo expuesto, y ahora nos llega una obra que debiera ser de lectura obligada para la historia del socialismo: El mito bolchevique.

Nacido en lo que sería posteriormente Lituania, en el seno de una acomodada familia judía, Berkman fue un rebelde ya a temprana edad; a los 15 años, le expulsarían de la escuela por insubordinación y por sus convicciones ateas, a los 17, ya con profundos sentimientos revolucionarios, tendrá que emigrar a los Estados Unidos de América. Su llegada a aquellas tierras se produjo en un momento de profunda convulsión social, hay que recordar los sucesos de 1886, con la ejecución de los que serán conocidos como los Mártires de Chicago, que fueron el origen de la celebración del Primero de Mayo. En Nueva York, Berkman entrará en contacto con Johann Most, fundador del grupo Freiheit (libertad), del que formará parte después de militar en otro juvenil de expresión yídish llamado Pioneros de la Libertad.

sábado, 10 de octubre de 2015

Rosa Luxemburgo, el comienzo del marxismo heterodoxo

Leyendo los textos de una figura marxista como Rosa Luxemburgo (1871-1919) se puede apreciar en qué medida se oponen al espíritu totalitario que caracterizó el comunismo nacido en la Revolución rusa de 1917. Una crítica lúcida al desarrollo del socialismo de Estado no puede limitarse a Stalin, como tantas veces se hace, sino comenzar con Lenin y Trotski. El militarismo prusiano asesinó de forma canalla, en la noche del 15 de enero de 1919, tanto a Luxemburgo como a su compañero Karl Liebknecht, dos destacadas figuras del movimiento socialista alemán de comienzos del siglo XX.


Rosa Luxemburgo nació en 1871 en la región de Galitzia (entonces Imperio ruso), en el seno de una rica familia judía, y a los 18 años ya tiene que abandonar el país por su actividad revolucionaria. A partir de 1896, Alemania se convierte en el centro de su militancia; en 1905, participará en el intento revolucionario ruso de aquel año, por lo que estuvo cautiva en una fortaleza en Varsovia. Si militó durante cierto tiempo en el Partido Socialdemócrata Alemán, en 1914 se desengañaría por la traición cometida a la causa obrera y fundó el "Grupo Internacional", que se transformaría luego en la Liga Espartaquista y más tarde, a finales de 1918, en el Partido Comunista de Alemania.