domingo, 3 de julio de 2022

Nacionalismo y cultura


Esta obra de Rudolf Rocker debería haber aparecido, en Berlín, en otoño de 1933. No es necesario explicar qué gran catástrofe impidió que viera la luz, el nazismo puso punto final a todo discusión libre de los problemas sociales. Precisamente, Rocker trata en el libro del totalitarismo estatal, del peligro de que la maquinaria política absorba toda expresión de la vida intelectual y social. El desarrollo económico y estatal de principios de siglo XX, con la gran guerra mundial y sus terribles consecuencias, suponen para Rocker la aceleración de ese proceso de anestesia y devastación del sentimiento social.
 

domingo, 19 de junio de 2022

Las prácticas liberadoras (muy concretas) del anarquismo

Todd May, para los amantes de las etiquetas, es un propulsor del llamado postanarquismo, cuyo prefijo pretende diferenciarlo del anarquismo clásico (ya etiquetado a su vez por el añadido de un apelativo, por lo que somos partidario de hablar de anarquismo sin más). Veamos, en esta ocasión, lo más importante, algo de las propuestas de May.

Este autor considera, y no podemos estar más de acuerdo con él, en que lo que convierte al anarquismo en actual e innegablemente atractivo es su permanente crítica antiautoritaria en todos los ámbitos de la vida. Si el poder está en todas partes, tal y como dijo Foucault, la necesidad de crítica y reflexión debe también estarlo. Por lo tanto, May considera que no hay que focalizar la lucha, de una manera totalizadora, contra el Estado y el capitalismo; si finalmente desapareciera, ello nos abriría la puerta a una sociedad utópica, pero resulta una solución demasiado sencilla digna de crítica y reflexión previas. Hay que comprender cómo el poder, poliédrico, conduce nuestras vidas; no es reducible ese análisis, por lo tanto, a una única instancia ni a una sola operación. La práctica libertaria, desde este punto de vista, es resultado de una reflexión y profundización en cómo la dominación se produce a nivel cotidiano. Recordemos que ya Bakunin se opuso a toda forma de representación política, ya que se consideraba esa cesión de poder como una invitación al abuso. 

domingo, 29 de mayo de 2022

Anarcosindicalismo (teoría y práctica)

Rudolf Rocker (1873-1958) es uno de los nombres fundamentales del anarquismo moderno. Esta excelente obra se publica por primera vez en un momento dramático, cuando la Guerra Civil de España está en su última fase y el fascismo va a derrotar a los trabajadores y campesinos del país; tal y como el mismo Rocker expresa en un epílogo realizado en 1947: "El pueblo español tuvo que seguir su valiente lucha por la libertad, dignidad humana y justicia social, casi con una sola mano, mientras que el resto del mundo observó pasivamente la desigual batalla". Ese momento de auge fascista supone para el movimiento libertario internacional un período de reorganización y será la CNT española la organización que más sufra, con miles de militantes muertos y otros tantos en el exilio. A pesar de ello, de las deplorables condiciones socieconómicas del momento, Rocker se mostraba optimista y confiaba en que las fuerzas libertarias no tardarían en resurgir. Las grandes ideas de libertad y justicia social, a pesar de los duros tiempos que haya que vivir, perduran después de los grandes desastres que las personas han tenido que soportar en todos los países.

domingo, 15 de mayo de 2022

La noción de anomia y el anarquismo

Anomia significa, etimológicamente, ausencia de ley. Anómico tiene el sentido de "alegal", y no hay que confundirlo con algo "ilegal" (contrario a la ley). Parece ser que la palabra "anomia" (o "anomía", como aparece en algunas ocasiones) se forma por analogía con otras en las que interviene la misma formación originaria del griego: "autonomía" (ley propia), "heteronomía" (ley ajena), "teonomía" (ley divina), "eleuteronomía" (ley de la libertad)...

André Ladande considera dos usos del término "anomia": uno procedente de Guyau, en su Esbozo de una moral sin obligación ni sanción, según el cual vendría a ser la "ausencia de ley fija" y se distancia del concepto kantiano de autonomía; en otro sentido, procedente de Durkheim (uno de los padres de la sociología moderna, junto a Weber y Marx), sería anomia un estado de "desarreglo" y de falta de coordinación. El mismo Durkheim considera en su obra el "trabajo anómico" como una de las formas de la división de trabajo anormal y el "suicido anómico" resultaría de una falta de organización.

domingo, 1 de mayo de 2022

Los anarquistas y el problema del poder

No pocas veces se ha acusado al anarquismo de no captar en todo su complejidad la noción de poder. Para evitar confusiones, sería buena emplear coloquialmente el término de coerción, o de autoridad coercitiva (superando de paso la alegría con la que a veces utilizamos el de autoridad), aunque el tema es, obviamente, digno de estudio. Se ha hecho una distinción más compleja entre la autoridad, que tiene una connotación más tradicional o de fidelidad a unos valores, y el poder, que estaría más vinculado a la represión, la fuerza y la burocracia.
 
Estamos de acuerdo en que es necesario, con la perspectiva que nos da la historia y con los adelantos en el conocimiento que se han producido en las últimas décadas, profundizar en los conceptos y revitalizar las ideas. Lo que no es de recibo es repetir acríticamente lo que dijeron los (grandes) pensadores del pasado, como tampoco lo es venir a reprocharles su (supuesta) falta de profundidad en algunos aspectos, cuando sus ideas son necesariamente y en gran medida producto de las circunstancias y el contexto de la época en que vivieron. Dicho esto, los pensadores anarquistas clásicos del siglo XIX y parte del XX sí analizaron los conceptos de la autoridad y del poder de forma completa, siempre contextualizando en el momento histórico y en sus propias experiencias. Teniendo en cuenta estos aspectos, es más fácil combatir ese lugar común que acusa a determinadas ideas de anacrónicas o reduccionistas, oxigenando de esta manera el valioso y complejo pensamiento anarquista. 
 

jueves, 14 de abril de 2022

La Revolución española y el cine anarquista

El cine libertario. Cuando las películas hacen historia es un excelente documental escrito y dirigido por José María Almela y Verónica Vigil.  Aunque existe una versión de 16 minutos, la cual fue nominada a los premios Goya en su momento, el auténtico trabajo audiovisual es el largometraje de 1 hora, que tuvo diversos premios en festivales y fue emitido en el Canal Historia. El caso de la producción cinematográfica anarquista, realizada durante la Revolución española, es una experiencia única no suficientemente conocida. La llegada de la II República en España coincide con la eclosión del séptimo arte como medio de masas y se intuye muy pronto su potencial cultural y propagandístico. Como nos recuerda Román Gubern, historiador cinematográfico, es una época dorada para el cine español en el que se produce por primera y única vez una completa sintonía entre el medio y la cultura de masas. El más poderoso sindicato del momento, la anarquista CNT, supo ver desde el primer momento el potencial artístico y propagandístico del cine.
 

sábado, 19 de marzo de 2022

El principio federal, base organizativa del anarquismo

Como alternativa a la organización jerarquizada, uniformadora y clasista de los Estados-nación, el anarquismo propuso desde sus orígenes el principio federal, basado en la libre unión de regiones, que respondieran a las necesidades y deseos de las personas, caracterizadas por la diversidad y el derecho al disenso.

Ya los pensadores clásicos, Proudhon, Bakunin y Kropotkin, propusieron un moderno programa federalista, que puede considerarse todavía hoy como el corazón de la teoría anarquista. También, y a pesar de los que digan lo contrario acusando al anarquismo de poco menos que ser una idea atrasada, se trata de propuestas que ya en su momento supusieron un adelanto a lo que tiempo después sería el intento de unificar Europa. En el siglo XIX, parecía imperar la idea nacionalista, con la terrible consecuencia después en el siglo XX (fascismo, totalitarismo, conflictos mundiales, genocidios…), pero pensadores lúcidos como los anarquistas tuvieron una alternativa federalista. Desgraciadamente, tuvieron el desprecio, tanto a izquierda como a derecha, empecinados en el centralismo, el autoritarismo y el nacionalismo.