sábado, 18 de mayo de 2019

Godwin, el puente que lleva al anarquismo moderno

Reseña del libro La razón libertaria, escrito por Raquel Sánchez y editado por la Fundación Anselmo Lorenzo. Como bien señala la autora en la introducción del libro, la intención más general de su trabajo sobre William Godwin es mostrar la radical transformación del mundo de las ideas que se produce a finales del siglo XVIII.

Dos son las consecuencias más importantes de esa situación: el pensamiento político sufrirá una reorientación en ese momento hacia la reflexión antropológica y el liberalismo se diversificará en distintas corrientes. La razón libertaria constituye una obra fundamental para conocer en profundidad las ideas de William Godwin, al que la autora caracteriza por un individualismo extremo y una confianza ilimitada en la educación -que Sánchez considera heredada de Rousseau, el cual a su vez la toma de Platón- cuyo pensamiento establece el puente necesario para que tomara forma el protoanarquismo. El siguiente extracto nos da una idea de lo fundamental de la soberanía individual en el pensamiento godwiniano, con la crítica a pensadores políticos fundamentales: "para el pensador británico hay que introducir el respeto a la individualidad, que no está comprendido en la vaguedad con que Rousseau emplea el término 'pueblo'" (p.78). Y esta cuestión es clave para situar a Godwin en la tradición libertaria, algo que parece ha dado lugar a dudas y que es incuestionable en nuestra opinión, al menos si hablamos de una época donde el anarquismo moderno puede estar viviendo su prehistoria.

jueves, 9 de mayo de 2019

Las ideas anarquistas y la condición humana

Una de las mayores falacias sobre el anarquismo, que continúa bien extendida, es considerar que tiene un excesivo optimismo sobre la condición humana. En cierta tesis sobre pensamiento anarquista, a la que tuve oportunidad de acudir, se escuchó por parte de un miembro del tribunal aludir a que el anarquismo estaría muy bien si todos los seres humanos actuaran de forma correcta. Y, en ese caso, estamos hablando de supuestas eminencias en materia "humanística". Echemos un vistazo a las auténticas reflexiones que han realizado los anarquistas sobre la "naturaleza" humana.

Por supuesto, los pensadores ácratas han profundizado en la cuestión, tratando de refutar precisamente la visión contraria sobre lo imposible de una sociedad anarquista debido a una naturaleza humana supuestamente negativa. Como explica de forma excelente Tomás Ibáñez, existen muchos grados entre los que niegan de forma absoluta que exista tal cosa como una "naturaleza humana" hasta los que afirman lo contrario, su plena realidad. En cualquier caso, ni siquiera en el caso de la negación absoluta, se duda de la existencia de ciertos rasgos comunes para todos los seres humanos (por ejemplo, la facultad intelectiva, lingüística y simbólica o, en otro orden de cosas, la capacidad para sufrir, amar o sentir placer); la controversia sobre la naturaleza humana, y es una buena aclaración previa, no se realiza en torno a este sustrato común que existe en todos los humanos.

lunes, 22 de abril de 2019

La política y la sociedad del espectáculo

En no pocas ocasiones, escuchamos mencionar que vivimos en "la sociedad del espectáculo", a veces, da la sensación, sin conocer en profundidad lo que tal concepto significa; un escenario social y político en el que se nos colocan una serie de imágenes para no observar la auténtica realidad.

Recordemos que Guy Debord es uno de los fundadores, y con seguridad el nombre más conocido, de la llamada Internacional Situacionista, es posible que uno de los últimos y más interesantes pensamientos críticos de la Modernidad. Este movimiento, uno de los impulsores junto al anarquismo del Mayo del 68, fue capaz de realizar una primordial crítica a las grandes ideologías modernas y observar la miseria de la vida cotidiana en las sociedades occidentales. Cuando, en 1967, Debord escribe el ensayo La sociedad del espectáculo en las sociedades modernas avanzadas existe un reinado de la economía de mercado, que empuja a la gente a establecer su vida social en base a representaciones. Es muy posible que, cuatro décadas después de aquel análisis de Debord, con la auténtica revolución informativa y tecnológica que se ha producido, el nuevo escenario no haya hecho más que exacerbar aquella situación. No nos enfrentamos a una realidad concreta, nuestra vida está mediatizada por las imágenes. Desgraciadamente, gran parte de los integrantes de las nuevas generaciones parecen totalmente determinados por esta sociedad del espectáculo.


jueves, 4 de abril de 2019

Anarquismo es movimiento. Anarquismo, neoanarquismo y postanarquismo

Ya habíamos hablado en este blog del libro Anarquismo es movimiento, de Tomás Ibáñez, y recuperamos ahora la reseña tal y como se publicó en la revista Germinal. Revista de Estudios Libertarios núm.12.

Tomás Ibáñez es un viejo militante anarquista, cuyos inicios se remontan a los círculos estudiantiles en el exilio libertario en Francia. Ya jubilado, ha sido catedrático de Psicología Social en la Universidad Autónoma de Barcelona y es autor de varios libros sobre anarquismo y otras disciplinas del campo de humanidades. En la obra Anarquismo es movimiento, publicada por Virus, Ibáñez insiste en una visión postmoderna de las ideas libertarias que ya había mostrado en otros textos. Según esa visión, no existiría una esencia previa al ser humano correspondiente a la concepción anárquica. La posibilidad de una sociedad libertaria, al igual que la de su contraria, una sociedad autoritaria, serían contingentes; es decir, son el resultado de la actividad de los seres humanos, por lo que son posibles o no. La anarquía sería una construcción que surge del pensamiento anarquista y de los movimientos anarquistas.


sábado, 23 de marzo de 2019

Anarquismos a contratiempo

Anarquismos a contratiempo es una recopilación de textos de Tomás Ibáñez, editado por Virus en su Colección Ensayo, una obra que nos invita, desde un espíritu libertario y emancipador, verdaderamente radical e innovador, a reflexionar sobre unos tiempos actuales, que no por confusos deben conducirnos a la desesperanza.

Este libro recopila una serie de artículos de Tomás Ibáñez, que de alguna manera constituyen una continuidad a ¿Por qué A? Fragmentos dispersos para un anarquismo sin dogmas. Si bien esta última recogía textos escritos a lo largo de un extenso periodo de cuatro décadas, respetando el orden cronológico, en el caso de Anarquismos a contratiempo se ha decido por algo muy diferente. En primer lugar los diferentes artículos han sido escritos en su totalidad ya en el siglo XXI, durante los últimos diez años; al ser un periodo considerablemente más corto, se ha optado por agruparlos de manera temática, en lugar de cronológica. Dichos textos fueron publicados en origen en diversas publicaciones, siendo los mayoritarios correspondientes a la francesa Refráctions  y a la española Libre Pensamiento; en la obra que los recopila se han realizado algunas correcciones menores para una mejor lectura, aunque lo principal del contenido resulta intacto respecto al original.

domingo, 10 de marzo de 2019

Paul Goodman y los males de la civilización tecnológica

Paul Goodman insistía en las condiciones "deshumanizadoras" de la sociedad moderna, ya que la presión social y tecnológica acaba determinando nuestra conducta; es lo que denominaba un proceso (negativo, claro está) de socialización.

Si la ciencia social se ocupa de la tensión entre la condición humana y las instituciones, esforzándose por lo tanto en ser siempre práctica y política, en la sociedad ideal existirá poca ciencia social, ya que las instituciones realizarán y promoverán las facultades humanas. En unas condiciones "deshumanizadoras" se producen la alienación, la anomia, las enfermedades mentales, la delincuencia y una crisis de valores de todo tipo. Goodman consideraba que la nueva religión estaba representada por la fe de la masa en la tecnología científica, y apostaba por un cambio radical en el sistema de creencias que transformara la fe corriente de las personas. Por supuesto, continuaremos viviendo en un mundo tecnológico, pero la tecnología debe convertirse en una rama de la filosofía moral, no de la ciencia, por lo que su objetivo debe ser la creación de bienes sobrios para la felicidad común y proporcionar los medios eficientes para que se cumplan. Goodman consideraba que el tecnólogo, en cuanto filósofo moral, debería tener una gran capacidad crítica; debe conocer las más diversas materias de las ciencias sociales, el derecho, las artes y la medicina, al igual que todo lo relacionado con las ciencias naturales que tenga que ver con su labor.

sábado, 2 de marzo de 2019

Palabras de un rebelde

LaMalatesta Editorial presenta una nueva edición de Palabras de un rebelde, de Piotr Kropotkin, una serie de textos de este gran pensador anarquista, que nos ayuda a comprender cómo se conformó y asentó el pensamiento anarquista clásico.

Esta obra recopila los artículos que Kropotkin escribió entre 1879 y 1882, en el periódico Le Révolté. El gran pensador anarquista, fiel a su método científico, describe los males de la sociedad y la descomposición de los Estados para exponer a continuación las ideas libertarias y la alternativa que suponen. Kropotkin, al menos en el momento de escribir estos textos de Palabras de un rebelde, tenía gran confianza en el advenimiento de una gran revolución. Esta, entendida como un gran acontecimiento que rompiera de forma brusca el desarrollo de la historia, no solo podría acabar con la explotación económica, también sacudiría la desidia intelectual y moral para instaurar una innovadora y enérgica situación. Como es sabido, Kropotkin fue un gran estudioso del papel histórico de los Estados, por lo que sus conclusiones pasaban por haber agotado aquellos sus atribuciones en la civilización humana y debían, por lo tanto, ceder su sitios a nuevas organizaciones basadas en nuevos principios igualitarios. La revolución en la que creía Kropotkin no tendría precedentes, tratando con ello de acallar a los más pesimistas, ya que su principal rasgo sería un carácter general que envuelva a todos los oprimidos, de todos los países, de forma solidaria.