martes, 24 de enero de 2023

Esplendor en la noche. Vivencias de Mayo del 68

Este año se cumple medio siglo desde aquel acontecimiento revolucionario, que apenas duró dos meses, pero que tal vez marca todavía la época actual, conocido como Mayo del 68; uno de los primeros libros que se ocupa de su memoria en este momento es Esplendor en la noche. Vivencias de Mayo del 68, que recoge artículos de Tomás Ibáñez, Octavio Alberola, Ariane Gransac, Claire Auzias, Lola Iturbe y Miquel Amorós.

El libro recoge, a través de la voz de estos seis militantes libertarios, sus experiencias del estallido social que supuso Mayo del 68. Tal y como lo expresa Tomás Ibáñez, aquel acontecimiento supuso la eclosión y la explosión de la palabra, una toma colectiva de la misma, una de las mayores que se haya producido en la historia. Puede entenderse que el Mayo francés marca el fin de una época histórica y la apertura de otra, que aún estamos viviendo y, por lo tanto, no podemos hacer una valoración a modo de conclusiones en términos de éxito o de fracaso. Esto es así porque, en gran medida, aquello no supuso proyecto alguno, sino un acontecimiento que no puede explicarse exclusivamente por hechos previos. Por supuesto, existen causas y precedentes del evento, ya que debe inscribirse en una década de espectaculares manifestaciones contestatarias en diversos lugares del mundo, así como la radicalización de los movimientos sociales en Estados Unidos y las exigencias de libertad en países del entorno soviético. Deseos de libertad y de dignidad, inherentes a la especie humana, que deberían permanecer siempre en cualquier forma de sociedad. No puede decirse que el movimiento anarquista influyera explícitamente en todos esos movimientos, por ser minoritario la mayoría de las veces, pero sí podemos decir que el espíritu libertario fue adoptado de una manera espontánea en el Mayo francés. Es así hasta el punto de que puede hablarse de toda una renovación en aquel momento del activismo ácrata, algo que podemos comprobar gracias al texto de Octavio Alberola y Ariane Gransac, esa parte del movimiento anarquista que renunciaba radicalmente a toda tentación ortodoxa, demagógica e inmovilista. Otro ejemplo para tener en cuenta hoy en día, la de la oxigenación permanente de las propuestas libertarias comprendiendo siempre los nuevos escenarios y nuestro papel como antagonistas.

sábado, 7 de enero de 2023

Fromm y la herencia marxista

Fromm es un peculiar sintetizador de la obra de Freud y de Marx, sus análisis son a la vez existenciales, sicológicos y sociales. Una de los factores más presentes en sus obsesiones fue el autoritarismo; recordemos que en su influyente obra, demostró que existen varios mecanismos que inducen al hombre a huir de la libertad. Fromm considera que esa huida, en el ser humano, es una huida de sí mismo y una de las formas que adopta el "instinto de muerte" freudiano. En sus trabajos, en los que se ha querido ver una especie de "sicoanálisis humanístico", se subrayan los aspectos sociales y morales de la práctica del sicoanálisis, en gran medida por considerar que la enfermedad mental presenta características sociales y morales. Dediquemos este texto a recordar la visión de Fromm sobre Marx y sobre la praxis marxista.

jueves, 22 de diciembre de 2022

Fascismo y derivados

No es fácil dar una definición de fascismo, al menos como fenómeno general, y sin embargo es una palabra de uso común en los movimientos sociales (no tanto en el mundo político, seguramente por la herencia que sigue existiendo en España). Como a mí me gusta mucho concretar, sin ánimo de ser demasiado riguroso y aceptando la dificultad de hilar muy fino al respecto, veamos si podemos lanzar unas cuantas reflexiones.

Con la palabra en cuestión, se alude a los fascismos europeos de la primera mitad del siglo XX, pero también a todo movimiento de ultraderecha y, tantas veces, descubrimos el fascismo en otros movimientos. A nivel personal, la indudable predisposición sicológica de algunos individuos al autoritarismo hace que le cataloguemos rápidamente con la palabreja. Determinados intereses políticos llevan a que se reduzca el fenómeno a otra manifestación totalitaria, cosa que conduce a equipararlo con cualquier otro régimen de esas características, como es el caso de los países llamados socialistas (pueden encontrarse puntos en común en un primer vistazo, pero no es posible meterlo todo en el mismo saco de manera simplista). Los fascismos supusieron un retorno a la tiranía en Europa después de los movimientos democráticos del siglo XIX, y de alguna manera beben en parte de esa misma democracia al igual que de los movimientos obreros de izquierda (recordemos que, a pesar de que se reduce el nombre a nazismo, en Alemania adoptó el nombre de nacional-socialismo).

domingo, 4 de diciembre de 2022

El mito bolchevique, de Alexander Berkman

Alexander Berkman es un personaje primordial en la historia del anarquismo, además de un escritor brillante del primer tercio del siglo XX. Su obra no es muy conocida en castellano, aunque afortunadamente es algo que se está solucionando en los últimos años. Si la editorial Melusina publicó hace unos años otra parte importante de sus memorias, como es Memorias de un anarquista en prisión, la propia editorial LaMalatesta hizo lo propio en 2012 con la que es probablemente la obra más sencilla y concisa sobre cuáles pueden ser las bases ideológicas y los medios de una posible revolución anarquista: El ABC del comunismo libertario.

Tal y como dijo Emma Goldman para un prólogo de esta obra, en 1937, “la superioridad de la literatura anarquista, comparada con los escritos de otras escuelas sociales, está en la sencillez de su estilo”. Berkman es un ejemplo de ello, sin ir en absoluto tal característica en detrimento del talento literario ni de la lucidez de lo expuesto, y ahora nos llega una obra que debiera ser de lectura obligada para la historia del socialismo: El mito bolchevique.

Nacido en lo que sería posteriormente Lituania, en el seno de una acomodada familia judía, Berkman fue un rebelde ya a temprana edad; a los 15 años, le expulsarían de la escuela por insubordinación y por sus convicciones ateas, a los 17, ya con profundos sentimientos revolucionarios, tendrá que emigrar a los Estados Unidos de América. Su llegada a aquellas tierras se produjo en un momento de profunda convulsión social, hay que recordar los sucesos de 1886, con la ejecución de los que serán conocidos como los Mártires de Chicago, que fueron el origen de la celebración del Primero de Mayo. En Nueva York, Berkman entrará en contacto con Johann Most, fundador del grupo Freiheit (libertad), del que formará parte después de militar en otro juvenil de expresión yídish llamado Pioneros de la Libertad.

jueves, 17 de noviembre de 2022

Murray Bookchin y el marxismo

Siguiendo el folleto de Bookchin, ¡Escucha, marxista!, de reciente edición este año, repasamos la valiosa visión de Murray Bookchin sobre el marxismo; lo que ha aportado de valioso a la teoría revolucionaria y lo que sencillamente se ha demostrado falso, pero desgraciadamente sublimado de forma acrítica por sus seguidores más doctrinarios

Lo primero que deja claro Bookchin en este libro es que la visión de Marx hay que situarla, como por otra parte debería ser lógico, en su momento histórico (1840-1880). La creencia de que el autor de El capital pudiera prever la dialéctica del capitalismo para el futuro es, sencillamente, absurda. Si los marxistas suelen considerar su sistema como una brillante concepción de la historia, hay que ser extremadamente críticos con su visión del presente, ya en el momento en que Bookchin escribe el texto (1969), y del futuro. Por muy brillantes que pudieran ser Marx, Engels, Lenin o Trotkski, la evolución histórica no ha confirmado sus predicciones, muy simplistas en algunos aspectos. Marx consideraba, según su dialéctica histórica, que el capitalismo sería el último estadio social de la dominación del hombre por el hombre. Una de las obvias limitaciones del pensamiento de Marx fue explicar la transición del capitalismo al socialismo en base al desarrollo del proletariado en la sociedad industrial, cuyos intereses revolucionarios llevarían supuestamente a un sistema sin clases. Bookchin se cuestiona que, si bien Marx explica la transición del feudalismo al capitalismo (es decir, de una sociedad de clases a otra también de clases), en base al desarrollo de la burguesía, pueda explicarse igualmente en el caso de la transición a un sistema auténticamente socialista (sin clases). Las predicciones de Marx, obviamente, no se cumplieron y el proletariado aparece finalmente domesticado por la sociedad burguesa. La teoría de la pauperización de la clase obrera de Marx (debido a una progresiva merma de los salarios) nunca se produjo y el proletariado, lejos de convertirse en clase revolucionaria, actuó como un órgano más en la sociedad burguesa.

viernes, 28 de octubre de 2022

Socialismo e individualismo en Oscar Wilde

Que Oscar Wilde es un gran escritor no creo que lo dude nadie, pero que no es tan conocido su pensamiento tan cercano al anarquismo parece también un hecho. En su texto El alma del hombre bajo el socialismo comienza realizando una declaración de intenciones en contra de la explotación del trabajo ajeno ("esa sórdida necesidad de vivir para los demás", lo expresa Wilde con retórica propia). Pero el atrevimiento del irlandés va más allá, y resulta de plena actualidad su análisis, denunciando una sociedad en la que no solo se permite la pobreza, sino que se la mantiene viva con supuestos actos filantrópicos e incluso progresistas.

Dicha actitud, según Wilde, y como ejemplo emplea al propietario de esclavos que los trata con amabilidad, impide la reconstrucción de la sociedad de tal manera que la pobreza resulte imposible. No se anda con chiquitas el socialista Wilde y denuncia la institución de la propiedad privada, la misma que engendra numerosos males y pretende luego su atenuación. Resulta nítido que Wilde quiere reemplazar la propiedad privada por riqueza pública y la competencia por cooperación. Por otro lado, el socialismo según Wilde conducirá también al individualismo. Si la sociedad permite la base y el entorno apropiados para el desarrollo de todos los seres humanos, todavía será necesario el individualismo. Wilde profetiza, junto a los primeros anarquistas, que un socialismo autoritario, un gobierno que se arrogue el poder económico junto al político, conducirá a un estado aún peor. La sociedad capitalista y la propiedad privada solo permite a algunos hombres realizarse, mientras muchos otros llevan la pesada carga de de la dependencia de los demás y solo pueden recoger algunas migajas de prosperidad. Esta situación es la que impide a los desposeídos ser conscientes del parálisis y envilecimiento que sufren, incluso de su propio sufrimiento para terminar acatando unas leyes que permiten la desigualdad. La solución no pasa por la tiranía económica que supondría el socialismo autoritario, sería esclavizar al conjunto de la sociedad (en lugar de a una parte), y Wilde señala lo importante de desterrar toda coacción y violencia en la sociedad. Únicamente en la asociación voluntaria podrá el hombre realizarse adecuadamente a nivel individual.

miércoles, 12 de octubre de 2022

En la fiesta nacional…

El autor de la genial canción “La mala reputación” fue Georges Brassens (1921-1981), muy reconocido en su país de origen Francia, a pesar de ser un ácrata declarado e irreductible tal vez el mayor representante de lo que algunos han denominado la trova anarquista; la letra es uno de los mayores alegatos contra el conformismo y, de forma más concreta, contra los que consideramos los males que enfrentan a la humanidad: el nacionalismo, la religión y la división de clases. La canción, aunque algunos la identificarán con el rockero Loquillo, fue traducida por Paco Ibáñez e interpretada por él primera vez en esa primera versión; existe también otra traducción de Agustín García Calvo. Si hay algún cantautor español que podamos comparar con Brassens ese es Javier Krahe, que también adaptó algunos temas del francés como “Marieta” o “La tormenta”, letras donde podemos comprobar la semejanza entre ambos.