martes, 16 de febrero de 2021

Recordando a Albert Camus

Albert Camus fue un hombre lúcido y honesto al que ya hemos dedicado espacio en este blog; a diferencia de muchos otros intelectuales de su tiempo, denunció la represión en cualquier régimen y en cualquier ideología. Es posible afirmar sin reservas que la evolución política de Camus le acercó a los anarquistas, entre los cuales era muy respetado.

Camus siempre denunció los desmanes del socialismo autoritario, algo que le supuso una gran disputa con otro gran autor, Jean-Paul Sartre. Esta controversia, que tuvo su momento álgido con la publicación de una devastadora crítica de El hombre rebelde en Les Temps modernes, realizada por Francis Jeanson (discípulo de Sartre), supuso una división en la intelectualidad durante mucho tiempo. Sartre no parecía creer en una tercera vía, a pesar de que sí reconoció las atrocidades del estalinismo, o se estaba con la URSS o con el capitalismo, el cual sumía a la mayor parte de la humanidad en la pobreza, la ignorancia y la explotación. Camus, que era igualmente socialista, se mantuvo siempre fiel a un humanismo y nunca justificó medios inicuos ni dictadura alguna. El autor de El hombre rebelde consideraba que el régimen soviético no era mejor que el capitalismo, y ni siquiera que los sistemas fascistas. Frente al "realismo" de los seguidores de Sartre, Camus insistía en un acercamiento entre ética y política y en la denuncia de toda dominación. Tal y como hizo Camus, denunciando todo sistema de dominación y toda tropelía cometida sobre nuestros semejantes es como se buscan modos políticos alternativos que no abandonen jamás la ética y que otorguen un mayor horizonte a la razón. Es una lección para no olvidar.


 

lunes, 1 de febrero de 2021

Colin Ward y la anarquía en acción

Colin Ward (1924-2010) fue un hombre cuyo compromiso con el anarquismo fue activo hasta el final de sus días; arquitecto, urbanista, pedagogo, autor de numerosos ensayos (aunque, de nuevo hay que decirlo lamentablemente, escasea su obra publicada en castellano) y colaborador incansable en el grupo vinculado a la publicación Freedom. El mismo Ward, hablando de los orígenes de sus ideas libertarias, afirmó en alguna ocasión cómo logro inmunizarse en los años 30 contra el dogmatismo y la idolatría por Stalin que afectó a gran parte de la izquierda. Ello se produjo gracias a las lecturas de Emma Goldman y Alexander Berkman, provenientes de la librería anarquista de Glasgow, por un lado, y a las de Arthur Koestler y George Orwell, por otro. Ward subscribía la famosa definición para anarquismo realizada por Kropotkin en 1905 para la Enciclopedia Británica. Podía denominarse tanto socialista como anarcosindicalista, aunque consideraba que existían diversos caminos para desembocar en el anarquismo, como se había demostrado en el colectivo de Freedom Press. Su crítica era evidente hacia aquellos que empleaban tiempo en tratar de denostar otra facción ácrata.
En su obra Anarquía en acción (Enclave, Madrid 2013), Colin Ward defiende que la sociedad libertaria que nos gustaría ya se encuentra aquí (a excepción de algunos "pequeños" contratiempos como la explotación, la guerra, el autoritarismo o el hambre), enterrada bajo el peso del poder político, de la burocracia, del capitalismo y de la religión. Se niega así cualquier especulación anarquista sobre una sociedad futura y se apuesta por la organización humana producto de la vida cotidiana, capaz de superar toda suerte de inclinaciones autoritarias. Gustav Landauer lo expresó de la siguiente manera: "la actualización y reconstrucción de algo que siempre ha estado presente, que existe junto al Estado, aunque subterráneo y desperdiciado". El mismo autor aportará una interesante reflexión: "El Estado no es algo que pueda ser destruido por una revolución, sino una condición, cierta relación entre seres humanos, un modo de comportamiento humano; lo destruimos contratando nuevas relaciones, comportándonos de diferente forma". Paul Goodman, a su vez, afirmó: "una sociedad libre no puede ser la substitución del 'viejo orden' por el 'nuevo orden'; es la extensión de círculos de acción libre hasta que constituyen la mayor parte de la vida social". Se trata de un bello punto de vista; si se comienza a mirar la sociedad humana desde una óptica anarquista, se acaba descubriendo que las alternativas están ahí en el subsuelo de la dominación socipolítica y que todas las personas las tienen al alcance de la mano.

lunes, 18 de enero de 2021

El materialismo de Bakunin o el verdadero idealismo

¿Cómo entendía Bakunin el materialismo? Es habitual en la historia considerar a Marx el pensador materialista por antonomasia. Pero, ¿dónde reside la originalidad en el pensamiento del ruso respecto a un término acaparado por el poderoso teórico alemán?

Antes que nada, a pesar de que el socialismo y el anarquismo modernos nacen con una concepción materialista del mundo, insistiría en la dificultad para resolver el conflicto, histórico y social, acerca de si los hechos influyen más sobre las ideas, o viceversa. La visión de Bakunin, y las ideas anarquistas en general, puede ayudar a acercar ambas posturas, a ello unimos el afán libertario por ir renovándose continuamente, por vincular todo lo posible teoría y praxis y por profundizar en las cuestiones vitales, por lo que en mi opinión habría que dejar a un lado toda ortodoxia al respecto. También reconocer, aunque más adelante abundaré en ello, la deuda de Bakunin con Feuerbach, el primero que parece dar un golpe en el idealismo hegeliano (donde los pensamientos, ideas y representaciones han producido, determinado y regido el mundo real) y tratar de resolver la contradicción: reclama para la realidad terrenal todo lo valioso que el hombre había imaginado para un paraíso celestial, la única realidad es la de la naturaleza y de los hombres y la teología debe convertirse en antropología.

sábado, 2 de enero de 2021

Organización obrera en España, principios del siglo XX

Historia de la FAI, de Juan Gómez Casas, es un libro fundamental para conocer y comprender la historia del anarquismo en España. En él se recuerda la evolución de lo organización obrera a principios del silgo XX, cuando por influencia del sindicalismo revolucionario francés la palabra societarismo es substituida por la idea nueva del sindicalismo y la sociedad obrera pasa a ser el sindicato.

 
El anarquismo realizaba una crítica al sindicalismo, primero por no dirigirse al ser humano en general, sino al trabajador, limitando así los horizontes intelectuales y filosóficos de las ideas; en segundo lugar, consideraba que el sindicalismo no era autosuficiente para resolver todos los problemas sociales. Así, el sindicalismo era solo un medio entre otros para lograr una sociedad nueva, ya que eran necesarias otras organizaciones libres de las actividades económicas, como las políticas o toda formulación libre en general. No obstante, a pesar de esta crítica, en aquellos tiempos se confunden el movimiento obrero libertario con las palabras sindicato y sindicalismo. En 1907, nace Solidaridad Obrera, federación local de las sociedades obreras de Barcelona, con la aspiración de emancipar a la clase trabajadora del sistema capitalista. Sus formulaciones son muy genéricas, pero recogen en gran medida el espíritu de la Primera Internacional. En el periódico homónimo de aquella organización participarán grandes personalidades del anarquismo español como Anselmo Lorenzo, Ricardo Mella, José Prat o Antonio Loredo. No tardaría en extenderse el ejemplo de Solidaridad Obrera por toda Cataluña y Andalucía, que en líneas generales tiene un espíritu anarquista, a pesar de estar abierta al conjunto de la clase obrera: antiautoritarismo e independencia de los partidos políticos.

viernes, 18 de diciembre de 2020

Proudhon y el principio de autoridad

Repasamos, de forma muy somera, la visión antiautoritaria de Proudhon, que resulta el germen de lo que será el anarquismo moderno; la aceptación de la pluralidad social y un equilibrio de los contrarios, modernización de una vieja y encomiable tradición filosófica.

 Proudhon consideraba que el progreso de la sociedad llevaría a la superación del principio de autoridad, el cual delega a determinados dirigentes el derecho a la verdad. Su confianza en la ciencia social, entendida como acumulación y ordenamiento del material empírico encontrado, además de como cierta visión histórica, le hacía ver una incompatibilidad entre ella y ese principio de autoridad (según expone en Révolution sociale). Además, en un artículo publicado en 1849 en la Voix du Peuple, fundamenta la opinión de que la concepción de la autoridad es similar a la de la divinidad, ninguna de las dos tienen cabida en la ciencia, ya que ambas pertenecen al dominio de la fe. No obstante, recordaremos que Proudhon aceptaba la complejidad de la sociedad humana y las deficiencias de las ciencias sociales, por lo que el principio autoritario (jerárquico y centralista) debe ser enfrentado a un principio adverso. La filosofía proudhoniana se basa en el equilibrio de fuerzas antagónicas, presentes siempre en esa complejidad social de manera insoluble, y a pesar de su confianza en el estudio histórico y en la ciencia empírica, considera que "la fecundidad de lo imprevisto supera con mucho la prudencia del estadista y, cuanto más se legisla, más litigios surgen" (El principio federativo).

viernes, 27 de noviembre de 2020

Ayn Rand, el anarquismo, lo libertario y la confusión política


Leyendo a Ayn Rand, uno se pregunta cómo es posible que alguien la haya querido acercar, aunque sea mínimamente, a lo libertario; la cuestión resulta jugosa en una sociedad actual en que no se favorece, precisamente, el conocimiento filosófico y político.
Ayn Rand, una feroz partidaria del individualismo, paradójicamente, nació en una Rusia que muy pocos años después abrazaría el comunismo. Un régimen colectivista, totalitario, que anuló toda posibilidad de iniciativa individual, lo cual supuso que muy pronto emigrara a Estados Unidos: ¿la tierra de la libertad? Se trata de una autora conocida, sobre todo, por algunas de sus novelas, especialmente La rebelión del Atlas y El manantial, esta última todavía más al ser objeto de una adaptación cinematográfica por parte de King Vidor. En ellas, más que en cualquier ensayo, pude verse las intenciones filosóficas de Rand: el respeto por la libertad, la inteligencia, el esfuerzo, la mente racional y las capacidades creativas del individuo, así como su intento de aplastamiento por parte de la masa. A nivel político y económico, Rand critica el

lunes, 9 de noviembre de 2020

La psicología social y el anarquismo

El siguiente artículo ha sido escrito para el número 4 de Erosión. Revista de Pensamiento Anarquista, correspondiente al primer semestre de este año 2014, proyecto del Grupo de Estudios José Domingo Gómez Rojas; se trata de una iniciativa que reúne a individuos de disciplinas diversas enfocados al estudio y divulgación de las ideas anarquistas.