sábado, 9 de octubre de 2021

Anarquismo, liberalismo y libertad

El anarquismo y el liberalismo poseen semejanzas históricas, aunque finalmente adopten caminos divergentes; si bien uno se acabó mostrando dual y ambivalente en su defensa de la soberanía individual y de la participación en la riqueza material, el otro tratará de aportar una visión compleja de la libertad para asegurar la emancipación social.

Según el contexto cultural, Inglaterra o la Europa continental, el liberalismo adoptó diversas vertientes. Así, en Francia surge como oposición al feudalismo y al Antiguo Régimen y, debido a la reaccionaria Iglesia Católica y su fuerza política, el liberalismo va indisociablemente unido al librepensamiento y el anticlericalismo. En este sentido, en el liberalismo inglés no existe dicho aspecto radical y puede hablarse de un simple "inconformismo religioso". No obstante, a nivel político hay que decir que el liberalismo francés sí toma como modelo al ingles y Montesquieu se inspira en él para su obra El espíritu de las leyes: la Constitución inglesa, para este autor, garantizaría la libertad individual gracias a la separación de poderes. Montesquieu describe una forma de gobierno constitucional regulada por la ley, que protege de cualquier tipo de despotismo y tiranía. Aunque hay precedentes en el pensamiento francés al gran proyecto de la Ilustración, serán los filósofos del siglo XVIII los que tengan ya una confianza extrema en la razón humana y en el progreso. No obstante, como también opinaría posteriormente Proudhon, algunos autores ya advirtieron que esta doctrina de la perfección, que considera que es posible la erradicación de todos los males sociales, debe evitar un modelo definitivo para abrirse a la constante superación y evitar el estancamiento.

lunes, 27 de septiembre de 2021

Anarquismo social o anarquismo como "estilo de vida"

Anarquismo social o anarquismo personal. Un abismo insuperable es un libro de Virus, que recupera un texto de Murray Bookchin de 1995. El ensayo fue escrito en un momento, tal y como el autor considera, en el que el anarquismo se encontraba en un punto de inflexión dentro de su larga y agitada historia. Aunque discrepemos con algunas de las cosas que Bookchin sostiene, estaremos de acuerdo en esencia en que las ideas anarquistas son, y deben ser, eminentemente sociales.
 
Así, asistimos asombrados a las tendencias que asoman, supuestamente dentro del anarquismo, en las últimas décadas: "un individualismo decadente en nombre de su 'autonomía' personal, un misticismo incómodo en nombre del 'intuicionismo', y una visión ilusoria de la historia en nombre del 'primitivismo'". Bookchin también denuncia la confusión del sistema capitalista con una sociedad industrial supuestamente abstracta, así como la imputación de toda opresión al impacto de la tecnología en lugar de a las relaciones sociales subyacentes entre el capital y la mano de obra. El foco crítico habría que ponerlo, en lugar de en la civilización en su conjunto, en el poder económico (el capital), el poder político (la jerarquía), en la mercantilización general de la vida y, en general, en los paradigmas de explotación y ambición sin límites. Ese anarquismo "personal" del título, que en realidad habría que traducirlo mejor como anarquismo "como estilo de vida" deja a un lado el compromiso social y la coherencia intelectual; centra sus objetivos en la alimentación del ego, más que en cualquier otra cosa, como una parte más de la decadencia cultural propia de la sociedad burguesa.

 
 

domingo, 12 de septiembre de 2021

Libertad y nexos sociales en el anarquismo

Insistimos, desde el anarquismo, en la solidaridad como nexo social, lo que implica el ejercicio de ser libre en cada individuo y la posibilidad de que esa convivencia se produzca en paz.

Kant afirmó, ante la cuestión de si nuestros actos espontáneos y libres acaban con la destrucción de la sociedad,  que el nexo social forma parte de nuestra naturaleza. De esta manera, según el filósofo alemán, el hombre avanza moralmente mediante el uso de su razón, por lo que existiría una especie de determinismo positivo hacia el perfeccionamiento. Hay que insistir en la fe de Kant en el progreso; no se habría producido un paso brusco del estado de la naturaleza al estado civil, son necesarios unos cuantos pasos previos antes de la aparición de la moralidad.

jueves, 2 de septiembre de 2021

'Summer of Soul', el impresionante Harlem Cultural Festival

 En 1969, en la ciudad de Nueva York, más en concreto en Harlem, y mientras toda la atención la acaparaba el festival de Woodstock, a pocos kilometros de distancia se celebraba otro gran evento musical. Se trataba del Harlem Cultural Festival, de música soul, al que acudieron grandes artistas negros y latinos de una increíble y arrebatadora personalidad; este acontecimiento fue grabado y, durante medio siglo, ha permanecido oculto, ahora sale a la luz en forma de un impresionante documental de dos horas, que ahora en agosto de 2021 se ha estrenado en algunas salas españolas.

Se trata del documental Summer of soul, con el subtítulo “La revolución que no pudo ser televisada”, que rememora aquel poema y canción del activista negro Gill-Scott Heron, pero pone también el foco en el silencio que hubo en torno a este gran evento cultural y también un fenómeno político. Hablamos del final de una convulsa década, la de los años 60 del siglo XX, en el que la población fue muy consciente en Estados Unidos de la lucha por los derechos civiles, como las minorías raciales, las mujeres y el movimiento gay; un momento de lucha por la liberación, social y sexual, pero también de terrible represión y violencia. Este activismo no se daba solo en Norteamérica, también en otras partes del mundo, hay que recordar también el gran evento que fue Mayo del 68. La recuperación de este festival de, en gran medida, expresión de una cultura negra que parece haberse querido eliminar durante generaciones, entronca con las luchas actuales del movimiento Black Lives Matter en una sociedad y un mundo en general que puede que no hayan evolucionado demasiado.

sábado, 21 de agosto de 2021

Anarquismo y existencialismo

Reflexionamos sobre el pensamiento de algunos autores muy importantes, con el objetivo también de la transformación social, para buscar puntos de coincidencia entre el anarquismo y la filosofía existencialista; muy del gusto de las ideas anarquistas, la esencia no antecede a la existencia del ser humano, lo mismo que no existe una naturaleza que lo determine. Se dan así todas las posibilidades de un horizonte libertario.

Herbert Read consideraba que el existencialismo comienza con un agudo ataque de autoconciencia, de "interioridad" (en lenguaje que suele utilizar el propio filósofo existencialista). De esta manera, adquiere conciencia de su individualidad separada, solitaria, y la contrapone tanto al resto de la humanidad como al conjunto de los sucesos del universo según han sido revelados por la investigación científica. Puede decirse que se trata de la consciencia de ser una pizca insignificante y finita frente a la extensión infinita del universo (si es que podemos considerar al universo de tal manera, ya que en caso contrario se empeoran las cosas al entrar en juego la nada). El hombre está con la boca abierta ante el abismo y se muestra aterrorizado, por lo que se manifesta el llamado Angst (miedo o ansiedad), piedra fundamental de esta filosofía. Read considera que hay dos reacciones fundamentales frente al Angst: la comprensión de la insignificancia del hombre en el universo da lugar a una especie de desesperado desafío en la que el hombre se afana en demostrar conciencia e independencia espiritual (aunque la vida carezca de sentido, el hombre quiere tener responsabilidad y puede probar que es una ley en sí mismo). No podemos estar seguros de que somos libres o de que somos responsables de nuestro propio destino, pero actuamos como si lo fuéramos (una especie de "pragmatismo" con mayor hondura y rectitud filosófica).

sábado, 7 de agosto de 2021

Las colectividades anarquistas

Durante la Guerra Civil Española, en la zona republicana, especialmente en Cataluña, Levante y Aragón, tuvo lugar una importante práctica autogestionaria; puede considerarse uno de los experimentos sociales más importantes del siglo XX.

Las colectividades no tuvieron su origen en el Estado, ni en los partidos políticos, ni en vanguardia alguna, sino  que fueron producto de la voluntad popular. Tal y como dijo Abad de Santillán, los órganos de la CNT o de la FAI no marcaron ninguna directriz, la reactivación de la industria, de los servicios, de las tierras, fueron obra de una completa espontaneidad en la que se establecieron nuevas bases. En cada lugar de trabajo, se formaron comités administrativos y directivos formados por los trabajadores más capaces y dignos de confianza. A las pocas semanas del inicio del conflicto, existía ya una economía colectivista vigorosa con una regulación del trabajo y de la producción verdaderamente obrera y campesina. Los medios de producción estaban en manos de los trabajadores.

martes, 20 de julio de 2021

El pragmático y lúcido Malatesta

Los amigos de la sistematización sitúan la evolución del anarquismo, del anarquismo moderno al menos, de la siguiente manera: Proudhon, Bakunin, Kropotkin, Malatesta... Después de estos nombres, no todos coinciden, e incluso parece que antes hay discrepancias sobre la importancia o aportación de según qué autores. En cualquier caso, los tres primeros nombres antes mencionados son indiscutibles para los propios anarquistas y respecto a Malatesta, parece existir controversia sobre su aportación u originalidad de pensamiento, pero es un nombre fundamental como divulgador, en cualquier caso, y por su lucidez para matizar según que aspectos excesivamente rigidos en la filosofía de sus predecesores.

La visión antidogmática del anarquismo es conocida; no obstante, y a pesar de la firmeza de las ideas de los primeros anarquistas, supongo que fue inevitable no verse impregnado del espíritu de la época y valorar ciertas tesis hasta extremos casi metafísicos: dialéctica, materialismo, cientificismo, positivismo... Malatesta vendrá a poner fin a la controversia, sosteniendo algo que actuará como antídoto frente al dogmatismo: se puede ser anarquista desde diferentes perspectivas filosóficas, y es más importante unirse a los que transitan el mismo camino, aunque digan tener otro destino, que hacerlo con los que se denominan anarquistas y toman rutas repugnantes al propio anarquismo. El pragmatismo del italiano le llevo a considerar que todas las vertientes anarquistas (mutualistas, comunistas, colectivistas, individualistas, y otras denominaciones) a veces eran interpretadas de manera que oscurecen y ocultan una fundamental identidad de aspiración; en cualquier caso, podían ser solo teorías que tratan de explicar y justificar conclusiones prácticas similares, el modo que se considera mejor para llevar a la praxis el ideal de libertad y solidaridad.